Plataforma Salvemos la Vega – Vega Educa

Burros que cuidan la Vega de Granada

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La Nocla y el IFAPA Granada acogerán el inicio de una experiencia pionera que evaluará el papel del burro andaluz en la mejora de la salud del suelo de las choperas. Toda la información sobre el proyecto podrá seguirse a través de su nueva página web.

La próxima semana comenzará una de las fases más esperadas del proyecto PAAS-VEGA con la llegada de los primeros burros andaluces a las parcelas experimentales situadas en la finca La Nocla, gestionada por Salvemos la Vega – Vega Educa, y en las instalaciones del IFAPA Granada.

La incorporación de los animales marca el inicio de la fase de campo de este proyecto piloto, una iniciativa que durante los próximos dos años estudiará si el pastoreo dirigido puede ofrecer ventajas ambientales frente al desbroce mecánico convencional en la gestión de las choperas de la Vega de Granada.

Durante los últimos meses, las parcelas experimentales han sido acondicionadas específicamente para el desarrollo de la experiencia. Una vez completado el vallado de las zonas de ensayo, se han instalado refugios, bebederos y los distintos elementos necesarios para el manejo de los animales, con el objetivo de garantizar el bienestar de los asnos durante los 24 meses previstos de duración del proyecto.

Tras su llegada, los burros permanecerán durante un periodo inicial de adaptación que permitirá su integración progresiva en el entorno y la comprobación del correcto funcionamiento de las instalaciones y del sistema de manejo diseñado para el ensayo. Superada esta fase, comenzará el pastoreo dirigido de forma controlada en las parcelas experimentales.

A partir de ese momento, los investigadores analizarán cómo esta forma de manejo influye en diferentes indicadores de salud del suelo, entre ellos la materia orgánica, la biodiversidad edáfica, la estructura del suelo, la compactación y otros factores relacionados con la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.

El proyecto pretende aportar evidencias científicas sobre el potencial del pastoreo dirigido como herramienta para mejorar la fertilidad y resiliencia de los suelos agrícolas, al tiempo que reduce el uso de maquinaria y favorece procesos ecológicos naturales.

Y es algo que quiere dejar claro desde el principio, Manuela Martínez, como responsable del proyecto, “no se trata simplemente de introducir burros en las parcelas, sino de evaluar científicamente si el pastoreo dirigido puede convertirse en una herramienta útil para mejorar la salud del suelo de las choperas de la Vega de Granada. Y si los resultados nos dicen que lo es, será una buena noticia para la Vega de Granada, para sus choperas y para el asno andaluz”.

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